Esta mañana al entrar en el ascensor me he encontrado con el portero de la casa. Pensaba que estaba limpiándolo pero no, en lugar de eso estaba colocando ambientadores sobre la rejilla del techo.
En ese momento he reparado en que había ya por lo menos otros cuatro ejerciendo la misma función pero, en boca del portero, “a veces, según quién entre, no son suficientes”.
¡Toma ya! Cuatro ambientadores no son capaces de difuminar el rastro hediondo que deja algún vecino. Ni sé quién es ese vecino, ni (obviamente) quiero saberlo.
Yo es que soy muy maniática con los olores y tengo mucha memoria olfativa, para lo bueno y para lo malo.
Entre mis peores recuerdos se encuentran la vez que se pudrieron unas patatas (asqueroso), aquella vez que el pollo se puso malo en el frigorífico (repugnante), el día en que se llenó el bote sifónico (espeluznante), la casa de una vecina de mi abuela que (no me preguntéis por qué) siempre olía a col hervida y la terrible combinación de algunas mañanas yendo a la Universidad con el metro atestado y ciertas gentes-sin-duchar justo en el momento en que pasa por debajo de la ría de Bilbao y hay marea baja. Vale, es rizar el rizo, pero es que la vida es así.
Los buenos olores fijados en mi memoria afortunadamente son muchísimo más numerosos. Desde la panadería a la que iba a comprar el pan cuando era pequeña, al olor a mar que descubro ahora cada vez que vuelvo a casa (y que antes era incapaz de distinguir porque vivía allí y estaba acostumbrada), las maravillosas trattorias en Italia, el olor de azahar de los Reales Alcázares de Sevilla una noche de junio y claro, cómo no, alguna piel de esas que tienes tan cerca que es imposible olvidar.
¡Qué potente es el poder de la piel! ¡Y cómo engancha! Parece mentira que algo tan frágil esconda tanta persuasión y tantas ganas de tener más. Llámalo colonia, llámalo feromonas, llámalo X.
El que inventó aquello de que el roce hace el cariño creo que sabía de lo que hablaba.
Pulsando el Play: Anntona - Tú hueles mejor

Pega mucho más “El roce de tu cuerpo” de Platero!!!
Bueno, en realidad el post va de olores, no de roces (aunque en la parte final se unan ambos conceptos).
En cualquier caso, gracias por recomendación tolosarra, la tendré en cuenta para un futuro post
Un post de sensaciones, si señor!
Me adscribo al olor patatilpodrido (inolvidable) y a muchos de los buenos… aunque le añado otro de mi pueblo o algún paseo en moto: olor en el campo antes de la tormenta en verano… o después caer la lluvia… hierba recién cortada… la verdad es que hay tantos que se podría llenar una caja entera de recuerdos, y de las grandes!
Muy guapo el post!
Te queria decir que tu post me parece harto bueno, felicidades, incluso estoy browseando por aqui por suerte del destino, tuve un poco de suerte porque estoy buscando articulos como los tuyos y al fin lo logre encontrar, estoy pensando en tener lugar mas seguido por tu website. Saludos desde Chile