Yo espero enterarme de cuando esté enamorada. Y también espero enterarme si dejara de estarlo. Hay veces en las que dos cosas tan aparentemente sencillas de identificar no son tan evidentes.
Vía Makoto he llegado al blog de Juan Berrio, del que he rescatado esta ilustración.
Pulsando aquí está la canción del título.


Esa vocecilla de Los Cardigans seguirá siempre siendo de niña buena…