El primer gafapasta de mi vida fue Mortadelo.
De sus cientos de historietas heredé una fidelidad a las gafas-que-combino-con-mis-modelitos y una pasión desmesurada por los disfraces.
No sé si es porque en el fondo no tengo vergüenza o porque me encanta hacer el payaso, pero el caso es que soy una superfan de meterme en otras vidas con la ayuda de un trajecito carnavalero.
Así que en esta vida he vivido por días bastantes otras en forma de disfraz: de hada del bosque (precioso, como una princesita de cuento), de sol (un poco rollo la corona), de diablo (ese tridente… qué juego dio), de mesonera (ceñidito el corpiño, estupenda imagen), de Boney M (o como decíamos nosotras: de “madari”, un día explicaré de dónde viene), de bañista de los años 20 (aunque nos confundían con bebés), de tomate (éste fue un agobio, era una bola de borreguito roja entrando en los bares, casi muero asfixiada), de ficha de dominó (¡qué risas poniéndonos todos en mitad de la calle en fila y haciendo un serpentín!), de bolo (era cuando estaba de moda “El grand prix”…sin comentarios, aunque fue divertidísimo), de Morticia Adams (éste cuando era joven y bella, ahora mataría por entrar en el vestidito), de vaquera (con mis pistolitas yeyé) y cómo no: de Super Nena (de Pétalo, que es la rosa que lleva un lazo enorme).
No están todos los que son pero son todos los que están. Y, básicamente, el denominador común de todos ellos es: me disfrazo, sí, pero siempre mona.
Hay gente que no entiende esta máxima: lo respeto y lo entiendo pero no es para mí. Yo soy de las que cumple eso de “genio y figura hasta la sepultura” combinado con “antes muerta que sencilla” y un poquito de “no me mires, no me mires, no me mires, déjalo ya, que no me he puesto el maquillaje”.
A una semana de carnavales y con una fiesta en ciernes estoy dándole vueltas al disfraz de este año. Se baraja la opción de ir de superheroína (ya es mala suerte: justo ahora que he decidido aceptar mis incapacidades, voy y me disfrazo de superwoman…) o de mala-malota de comic.
Y creo que me he metido en un jardín-jardín (dedicado a Sir Charles) porque por más que busco fotos y dibujos, no acabo de dar con el mío. Tengo dudas, tengo muchas dudas y el reloj va en mi contra… así que acepto sugerencias, más bien ¡exijo sugerencias!
Ah, se me olvidaba, por si tenéis curiosidad, estaré por aquí bailando al ritmo de las propuestas de Flashman y Romántico. Para que me reconozcáis: seré la del antifaz o la del látigo… esto promete, ¿no?


Nosotros ya tenemos el disfraz!!!
La qué vamos a liar el sabado jajaja!!
Va a estar genial! Ya lo verás!!!!
Romántico, todo un honor tenerte de visita en el blog!!
Estoy segura de que va a estar genial, voy a portarme bien toda la semana para estar lista y darlo todo el sábado
Buf, este año no me disfrazo, y ya me siento mal por ello. Tendré que bajar mañana a por el pan con peluca para quitarme el mono.