¡Qué bien se está cuando se está bien!
Una frase que, aunque repetida hasta la saciedad, no cobra su verdadero sentido e importancia hasta que una mala racha se cruza en nuestro camino.
La vuelta de las vacaciones no está siendo muy buena para mí en lo tocante a la salud: nauseas, mareos y pérdida de apetito se han aliado maliciosamente con las noches de fuego y la bajada de moral para dejarme en un estado de debilidad pocas veces conocido.
Muy a mi pesar, parece que los tiros apuntan al estómago. Apenas puedo comer y estoy sobreviviendo a base de infusiones (benditas hierbas) y Aquarius. No recuerdo ya cuándo fue el último día que probé la cerveza, ni el último plato de comida que pude terminar. Un calvario, vaya.
Y es que para mí, comer es un placer. Y no poder comer es una venganza por algo que, sin duda, he hecho mal en otra vida.
Ayer mi amigo Blondie me habló de Cyanide and Happiness e investigando en la red encontré este vídeo. Os juro que jamás me había sentido tan identificada con el amor a un alimento.
Y a vosotros ¿os gustan los noodles?

q ciero es eso de q q bien se está cuando se está bien y q mal se está cuando se está mal!!! el consuelo es q dp de la tempestad llega la calma así q ánimo y gora bihotzak.
en breve espero estar brindando juntas por lo bien q estamos y nos encontramos!
Ni te imaginas el empacho a noodles que me cogí yo en China. Ahora no se si los quiero o los odio…
I love noodles too, pero creo que no llego a tanto. Aunque a lo mejor con un Ben & Jerry me plantearía cantar esa canción …
By the way, espero que te mejores pronto.
Gracias, en eso estoy: en mejorar algo.
Mi estómago parece que poco a poco me va dando tregua, veamos qué tal se porta el fin de semana.
PD: yo tambien me colgaría más por un Ben & Jerry que por unos noodles!