Como dice Nosoträsh, ayer me tomé vacaciones de mí misma.
Me vino bien darme un respiro, cambiar de tercio, descansar de lo de siempre para centrarme en lo de nunca: relax y tranquilidad. Estuve cenando, charlando, poniéndome al día, contando cosas que necesitaba contar y escuchando otras que alguien quería que escuchara.
Ni rollos de trabajo, ni rollos de rollos (y eso que normalmente son los que dan para más horas de incansable conversación).
A dos días de mis 31 puedo asegurar que sé lo que quiero, sé dónde quiero estar y sé con quién.
Makoto siempre me dice que hay que estar no con quien te gustaría estar, sino con quien quiere de verdad estar contigo. Cada día estoy más convencida de que ése es el único secreto para la felicidad.
Hay que trabajar donde de verdad estén encantados de que trabajes para ellos porque te apoyarán y valorarán como te mereces.
Hay que cuidar a esos amigos que son felices cuando tú estás feliz y tristes cuando tú estás triste porque son ellos los que te quieren incondicionalmente.
Y en el amor…¡ay, el amor!…hay que soñar con quien sueña contigo. Si no es así, la ecuación se desmorona.
Parece simple, ¿verdad? Pues sí, pero no (el mítico “sí pero no” vuelve a entrar en acción).
A pesar de que lo que he dicho pueda parecer una perogrullada, en la práctica no todo se ve tan claro. Yo le he tenido que dar más de una pensada y he tenido que ir en contra de mí misma en un par de ocasiones.
Eso sí, a dos días de mis 31 puedo asegurar que sé lo que quiero, sé dónde quiero estar y sé con quién.
Algo es algo.

Menos mal que siempre nos quedarán las cañas, Loquillo y el rock&roll!!!!!
“algo es algo”, no! es TODO.. saber lo que quieres… de momento, felicidades por esto!!.
@makoto nos quedará algo más que eso…nos quedará la sala y las horas de charla, no?
@pilar sí, es algo, es bastante, es mucho!!