Y entonces llegó él.
Bueno, en realidad no llegó, en realidad ya estaba pero yo no le había visto.
Bueno, en realidad sí le había visto pero no había reparado en su presencia hasta aquel día.
Una camiseta negra con el rojísimo logo de Dexter hizo el resto y acabó con mis meses de ceguera. Sí, sí, soy una gafapasta gafotas que no ve lo que tiene delante.
¿O acaso esto no va a ser por culpa de las gafas? ¡Ay, Dios mío! ¡A que me han subido las dioptrías otra vez!
Pues no, creo que no va a ser problema de visión: sobre su mesa diviso dos pantallas de ordenador, un botellín de agua, un baloncito antiestrés de rugby y…horror…un pequeño tigre de peluche (!!!).
Mis dotes detectivescas me dicen que sin duda tiene novia. El peluche es la clave; o eso o le encantan las tómbolas y ése fue su último trofeo. En cualquier caso: mal asunto.
Pero volvamos a lo que me ocupaba al principio del post: la falta de visión acuciante que a veces tengo y no sólo para los hombres (esto ya es un tema harto hablado por aquí). En general, no sé si estoy lo que se puede definir vulgarmente como “puntualmente empanada” o si es que directamente soy poco perspicaz para saber qué es lo que me conviene o hacia dónde debo tirar.
No me veis, pero estoy cruzando los dedos para que sea lo primero.
Aún así, no las tengo todas conmigo. Este año me he equivocado con al menos un par de personas, con varios comentarios cogidos al azar y con algún plan de futuro mal hecho.
Y no consigo enmendarlo porque a veces las mejores oportunidades las tengo delante y no las veo. Quizá por evidentes las paso por alto. Quizá por fáciles las desestimo. Quizá por alcanzables las desprecio. Quizá por demasiado bonitas las convierto en irreales.
Todo esto en sí no constituye más que un error de elección del camino a la felicidad. A pesar de ello, mantengo la esperanza y, aunque largo y tortuoso, llegaré.
Quién sabe, a lo mejor el oculista la próxima vez se apiada de mí y me ajusta las gafas…
Pulsando el Play: La Buena Vida - Ayer te vi

Esperemos que esta vez salga bien, y no me toque aguantar muchas “chapas” nocturnas!!!! ;-D
No te piques Miss, que es broma!!
un besazo!
espero que le preguntaras de donde habia salido el peluche… (a lo mejor venia de regalo con unas galletas). me ha encantado leerlo