Monthly Archive for June, 2011

Si es que hay suerte

Ya es casi mitad de año y me ha dado por hacer balance. No es que el balance lo haya hecho hoy. En realidad, yo pienso en lo que me ocurre casi a diario, más que nada por si hubiera oportunidad de enmendar los errores cometidos.

Estoy cansada de lo de siempre.

Hoy cierro una etapa para abrir otra.

Como decía Julia Roberts en “Pretty Woman”: quiero el cuento completo. Y lo tendré si es que hay suerte.

Hoy me he dado cuenta
de que es hora de hacer las maletas
he pasado tanto tiempo en el mismo lugar…
Ya tengo recuerdos suficientes, tantas fotos tuyas
y en ninguna de ellas salgo yo.

Esta vez me voy en coche,
estoy cansada de volar,
a través de los cristales te diré bye bye.

Mi vida parece una película
y es ahora ahí donde yo quiero estar.

Me verás si es que hay suerte
dando el tiempo por la tele,
o anunciando unas cuchillas de afeitar.

Y es verdad te querré siempre
que haya tierra suficiente,
de por medio juntos ya no podemos estar.

Dentro de unos años volveremos a encontrarnos
en un bar y por casualidad,
tú estarás tal calvo y tan gordito,
yo tan guapa
nos tendremos tanto que contar.

Me verás si es que hay suerte
dando el tiempo por la tele,
o anunciando unas cuchillas de afeitar.

Me verás si es que hay tele
echando mi amor a suertes,
disfrutando de este siglo como nadie más.

Me verás si es que hay suerte
dando el tiempo por la tele,
aquí sol, ¡ay! cómo llueve en tu ciudad.

Miss_tits

Hay dos cosas que odio tener que ir a comprar: pantalones y sujetadores.

Los primeros porque hasta encontrar unos que me queden bien puedo tardar días. Les tengo manía. Apenas los llevo, yo soy una Miss de ésas que siempre van con falda o vestido.

Los segundos porque tampoco los encuentro fácilmente y es muy habitual que me lleve a casa algo que acabe muerto de risa en algún cajón.

Normalmente la función “compra de sujetadores” y su código comentado (entre paréntesis) suele ser así:

- Hola, quería un sujetador

- Muy bien, ¿qué talla tienes?

- Tengo una talla un poco rara, mucha copa y poco contorno. Utilizo la talla XXX (a ver si os creíais que iba a poner aquí cómo me las gasto en cuestiones de pecho…)

- Ah, pues no hay muchas casas que fabriquen esa talla (esto lo único que significa es: “te va a costar una pasta”)

- Lo sé, soy consciente de mi “problema” (que no es tal “problema”, simplemente me dibujaron así)

- ¿Lo quieres con relleno?

- Ehhh… no (a poco que me mires te darás cuenta de que no necesito más relleno)

- Tengo estos tres modelos

- ¡Genial! (lo mismo me eternizo probándomelos… #no)

… bucle probador, donde i representa el número de sujetadores …

for (i=0; i<=3; i++)

Ponte el sujetador, ajusta la tira para abrocharlo, ajusta los tirantes, mírate por delante, mírate de perfil, mírate por detrás, agáchate hacia delante para ver si todo se queda en su sitio, salta (sí, yo salto) para ver si todo se queda en su sitio tras los botes, siéntate, ponte una camiseta encima para ver el efecto con ropa, mírate por delante, mírate de perfil, mírate por detrás.

… fin del bucle probador …

Con suerte, habré salido airosa y con un sujetador listo para venirse conmigo a casa.

Con más suerte, tras llevarlo el primer día decidiré que se queda en el cajón de “ropa interior apta para ser usada”.

Con incluso más suerte, será tan buena la elección que no tendré que volver a por otro en un tiempo, fecha para la que por supuesto habrán dejado de fabricar ese modelo y tendré que volver a empezar.

Nadie dijo que fuera fácil ser chica…