Cuando Makoto nos pidió a Körkarlen, a Morgan y a mí alguna recomendación musical, el señor Körkarlen creó el concepto #egbindie. Desde entonces, nos hemos dedicado todo el curso a “enseñarle” nuevos grupos.
El esfuerzo ha tenido su recompensa. No negaré que Makoto es un buen alumno y apunta maneras. Ha escuchado todo lo que le hemos propuesto y ahora tiene entre sus manos entradas para un par de festivales. Sin embargo, a mí aún me quedan dudas sobre si podemos pasarle a segundo curso o si tendrá que repetir primero.
Dicho esto, propongo un juego que sirva para demostrar los conocimientos de cada uno. Es un juego abierto a todos los que queráis participar. Quien consiga identificar el mayor número de nombres de entre los 20 grupos escondidos en el siguiente texto (inventado 100%, aviso), tendrá un detallito made in Miss Understood. Los nombres pueden estar puestos de forma exacta o adaptados (traducidos, por ejemplo).
Los comentarios, los podéis dejar debajo. Las respuestas con los grupos, si no queréis dejarlas visibles, las podéis enviar a miss@missunderstood.es
¡Empecemos!
“¡Por fin es martes y puedo tachar un día para que llegue el fin de semana! Este año coincide con la festividad de los difuntos, así que podríamos llamarle “El fin de semana de los vampiros”. Personalmente, la fiesta me parece un espanto. No colaboro disfrazándome pero entiendo que los bares y las tiendas de disfraces hagan su agosto en pleno noviembre.
El año pasado fui, precisamente, a casa de Makoto. Empezamos con unos vinos en La Buena Vida (venga, este es fácil!!!) y después nos fuimos a tomar unos cortos por el barrio Húmedo. No hay que perder de vista que estos chicos son los reyes de León y se conocen la noche como la palma de sus manos. Como suele sucederme, en la cola del baño conocí a una chica. Dijo llamarse Simone. Parecía una rubia australiana y se podría haber dicho de ella que era de Neguri, de los Smith de toda la vida aunque como ella más tarde reconoció “Soy de Barcelona”.
Nos pusimos a hablar. Era del tipo de personas que mezcla palabras en inglés con otras en castellano en su discurso, así que no me sorprendió que me preguntara que “si seguía single o que si por el contrario tenía family”. Muy cool. Muy kitsch. Le respondí (en un intento de parecer tan divina como ella) que me dedicaba a mis amantes y que yo así estaba deluxe.
Se rió y me respondió que ella creía firmemente en la existencia de hombres en todos los planetas y que nos estábamos perdiendo muchas aventuras por culpa de los escasos avances en la fabricación de cohetes.
¡Toma ya! Mi interlocutora resultó ser una soñadora. O eso fue lo que pensé yo cuando añadió (muy en su línea) “Oh! What a lovely luna”. Icé mi linda mirada (así de mona soy yo, jiji) al cielo, momento que aprovechó para robarme la cartera.
Y no sé si fue la tontería del momento o más bien las copas del momento, pero el caso es que no me di ni cuenta y me despedí de ella con un sentido “Adios, Simone”.
El final de la historia os lo podéis imaginar: ni se llamaba Simone, ni era de Barcelona, ni nada de nada. La chica era una maga de los robos y una vieja conocida de la policía, huída de la justicia desde hace años y en busca y captura por algún delito digno de película de Tarantino.
La están buscando en Phoenix (Arizona) aunque parece que tienen otra posible pista en Niza. Sinceramente, por mucho que busquen, a ésta no la encuentra ni la Interpol. Parece que en esta ocasión, Dios sí que ayuda a las chicas.”

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