Monthly Archive for July, 2009

La princesa está triste

De nuevo lunes tras un gran fin de semana de conciertos con mi amiga Loreal (”con lo que nosotras valemos”).

Una vieja conocida entre los que subieron al escenario: Lourdes estuvo más Russian (por fría) y más Red (no hay más que ver la iluminación que le pusieron) que nunca.

Estuvo triste, estuvo sosa, estuvo sin ganas de estar. Hizo un concierto aburrido como pocos he visto yo en la vida. Fijaos si fue aburrido que sus fans de primera fila abandonaron antes de que terminara la actuación por miedo, sin duda, a caer dormidos igual que si les hubiese picado una mosca tse tse.

Todo esto me ha dado qué pensar.

Imaginad un día en vuestra vida en la que no os apetezca en absoluto ir a trabajar. Tampoco hay que echarle demasiada imaginación: pongamos tal día como hoy. ¿Qué hacer ante tal situación? En mi caso es sencillo: llego a mi sitio, saludo a mis compañeros, hago el chascarrillo justo sobre el fin de semana, enciendo el ipod y me meto en mi mundo a salvo de conversaciones no requeridas.

Entiendo que es un privilegio poder hacer esto ya que no trabajo de cara al público. También entiendo que estar siempre de buen humor cuando se trabaja de cara al público es algo imposible y que uno no siempre tiene ganas de estar ahí, dando lo mejor de sí mismo.

Y mi comprensión puede llegar lejos, pero cuando se trata de complacer a gente que ha pagado por verte, ay amiga…ahí la circunstancia es diferente: ni comprensión, ni nada de nada. En lugar de hacer de tripas corazón durante una hora (al fin y al cabo, ¿qué es una hora comparada con toda tu vida?), Lourditas apenas dio las gracias y presentó a su banda. Triste y floja, no me creí que de verdad estuviera “muy contenta de estar allí”.

Está claro que algo le ocurría y está claro que ella, a diferencia de mí, no puede enchufar el ipod y olvidarse de todo lo que pasa a su alrededor. O igual sí, y por eso fue una especie de funcionaria del escenario, que llegó, cumplió y a su hora se fue.

La princesa está triste ¿qué le pasa a la princesa?

No lo sé, la verdad. Lo que sí que sé es que yo me borro de ser su fan hasta que alguien me diga que ha vuelto a hacer un concierto pensando en su público, que lo tiene.

I want your sex

Me desperté ayer con una noticia sobre las conclusiones a las que había llegado un estudio realizado en una Universidad catalana sobre las preferencias de los españoles: “los españoles sienten más placer con la comida que con el sexo” reza el titular en el periódico.

¿Tan mal estamos? Repasemos la lista: comer, la familia, viajar, el chocolate y el sexo. Exactamente en este orden.

Preocupante, sinceramente preocupante.

Y mira que a mí me gusta comer (¿no pensaríais que iba a decir “y mira que a mí me gusta el sexo”, no? ) y disfrutar con las delicias gastronómicas que existen en el mundo pero es que situar al sexo en quinta posición de la lista de “proporcionadores de placer” me parece, como poco, excesivo.

Puedo llegar a entender que el sexo con tu pareja se asuma como algo familiar y que disfrutar del sexo mientras se realiza un viaje sea una más que agradable combinación.

Lo que no entiendo, y éste es el punto al que quería llegar, es que el chocolate esté por delante del sexo. Es decir: ¿puede el chocolate, sustitutivo del sexo por excelencia, haberse situado por delante en el top de placeres para los españoles?

¿Una vez más el alumno supera y aventaja al maestro? ¿Nos hemos acostumbrado tanto al premio de consoladorconsolación que ya no nos acordamos de lo que esconde el quinto puesto del ranking?

Personalmente, tengo la sensación de que la gente a la que se pregunta para hacer este tipo de estudios intenta ser tan políticamente correcta que jamás situaría al sexo por delante de otros pequeños placeres de la vida como estar en familia o viajar, pero sólo por quedar bien o por cumplir.

Eso sí, me hubiera encantado ver los titulares si en lugar del quinto, el sexo hubiese ocupado el primer lugar de la lista. Bueno, ¡qué digo los titulares!… al pleno de la Iglesia rasgándose las vestiduras, a los partidos más conservadores organizando marchas a favor de los valores tradicionales, a los menos conservadores defendiendo que “por fin somos modernos”, a las marcas de anticonceptivos frotándose las manos, etc.

Hay que asumirlo: así somos y por eso tenemos estos estudios. En Noruega probablemente sea noticia la situación de los salmones en cautividad. En España gusta comer, sobre todo chocolate. No hay más que ver las tartas clásicas de todas las despedidas de soltero: puro chocolate, ¿verdad?

Celebration

¡Qué mejor motivo para volver a este mi espacio que la celebración del cumpleaños de Olivia!

Así es, hace un año exactamente al llegar a casa el portero me tendió un paquete procedente de Korea. Ni corta ni perezosa, llamé a Janca, conecté la webcam y abrí el paquete con ella al otro lado del teléfono. Queda un poco friki al contarlo pero no fue para tanto, lo prometo. En su interior había una preciosa pelirroja.

Fue su madrina quien propuso el nombre de Olivia (sí, mis niñas tienen madrina). Además de gustarme mucho el nombre, me es muy cercano por ese perfume que tiene la mujer de Popeye.

Y así fue cómo un día de San Fermín nació ella, una Cáncer como curiosamente lo es una de mis mejores amigas.

El resto es de sobra conocido por todos: viajes, ropitas, cientos de fotos y su hermanita que llegaría en septiembre.

A partir de ahora la historia, como este blog, está por escribir. Retomo mi huequecito en la red con ganas y con ilusión tras un período de “tiempos convulsos” del que, cual Ave Fénix, espero renacer airosa.

A todos los que me habéis pedido una nueva historieta os dedico un enorme “¡muchas gracias!”.